La luz corría y el ciego no lo veía,
el era todo noche
y prendía cerillas
en un recuerdo amarillo.
Nadie existe sin nadie
ni bebe en la sed de un barco varado.
Sostiene un mar de otro,
que entro sin saber si iba a salir
con los poros abiertos
en la procesión de una noche acabada.
Árbol de raíces,
crece parado
en cortezas de piel.
Llama de puñal,
se clavó en la tiniebla guardada;
anonimato de mano,
que abrió el vientre de una estrella.
X PREMIO LITERARIO LETRAS DE IBEROAMÉRICA (REVISTA EN SENTIDO FIGURADO)
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*Bases y Premios*
1. La participación al certamen es gratuita.
2. Independientemente de su nacionalidad o lugar de residencia, podrán
participa...
Hace 3 semanas
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